Sin sorpresas, sin tecnicismos. Te explicamos exactamente qué va a pasar desde que nos llamas hasta que la situación esté resuelta.
No facturamos por horas ni te mandamos informes que nadie lee. Cogemos tu caso, lo gestionamos de principio a fin y te mantenemos al tanto con mensajes claros y concisos.
La primera llamada dura 30 minutos y es gratis. Nos cuentas la situación, nosotros te decimos exactamente qué haríamos. Sin rodeos.
No hay dos familias iguales ni dos situaciones iguales. Por eso empezamos siempre escuchando, no resolviendo.
Empezamos siempre por entender la situación real: qué hay, qué falta y qué se puede mejorar. Sin atajos.
Gestionamos la burocracia, las coordinaciones y los seguimientos. Tú recibes actualizaciones, no tareas.
La situación cambia. Nosotros nos adaptamos y anticipamos lo que viene, mes a mes.
No cobramos comisiones de residencias ni de ningún proveedor. Solo trabajamos para la familia.
30 minutos. Nos cuentas cómo está tu familiar y qué te preocupa más. Nosotros escuchamos y al final de la llamada te decimos exactamente qué haríamos en tu caso.
Escuchamos, preguntamos y revisamos todo lo que hay: la situación médica, los trámites pendientes, lo que ya se ha gestionado y lo que se ha dejado por el camino.
Un documento claro con lo que hay que hacer, en qué orden y quién se ocupa de qué. Sin tecnicismos. Lo apruebas tú antes de que empecemos.
Gestionamos todo: llamadas a organismos, documentación, coordinación con médicos, trabajadores sociales y residencias. La familia recibe actualizaciones, no tareas.
La situación de un mayor cambia. Nosotros lo sabemos y nos adelantamos. Cada mes un informe claro de dónde estamos y qué viene después.
Cuando llega el momento de cerrar una etapa —traslado a residencia, estabilización o fallecimiento— te acompañamos en cada paso. Incluye gestión de los trámites posteriores si la familia lo necesita.
La primera llamada es gratis. 30 minutos para que nos cuentes cómo está tu familiar y nosotros te digamos qué haríamos. Sin presión, sin compromiso.
Reservar primera llamada